¡Tatachán! ¡Ya esta aquí! ¡Por fin ha llegado! La peli mas esperada por la humanidad desde hace 19 años (o al menos por la parte que puede permitirse ir al cine, que cada día está más caro). Como buen friki la he visto el día del estreno y esta misma noche hago la crítica (antes que el Fotogramas ¡Toma ya!)


(ya podían haber acortado el nombrecito)

Para definirla me permito copiar a ese genio incomprendido que es Jesulín de Ubrique: “En dos palabras, im prezionante” (pensaba ponerle al artículo el título de Indiana Jones y el Bacalao Terrible, pero es un chiste que casi nadie entendería, ¿Verdad, Kaneda?). Ahora en serio, la palabra que mejor la define es espectacular, puesto que mas que una peli es un GRAN espectáculo, el equivalente en cine a una montaña rusa gigante, donde todavía no te has recuperado de una parte y ya estas metido en la siguiente.

Del argumento no voy a contar nada puesto que supongo que a estas alturas todo el mundo lo conoce y además es lo de menos: Aquí lo que importa es ver como Indy y sus colegas se salvan de los distintos atolladeros en los que se ven metidos, cada vez mas espectaculares, gracias a su inteligencia, astucia, habilidad y, claro está, a una suerte descomunal. Un director de cine clásico cuyo nombre no recuerdo (no soy tan cinéfilo) dijo algo así como que una buena película tiene que empezar con una explosión y, a partir de ahí, ir subiendo. Pues Spielberg se ha tomado el consejo al pie de la letra (explosión incluida). El problema con este tipo de pelis es que, de tanto rizar el rizo, se les puede ir la mano, lo que pasa aquí en varias ocasiones, en las que el apabullado espectador ya no sabe si esta viendo una peli o un videojuego (hay que ver el daño que han hecho los videojuegos al cine de acción).

Seguramente el guión no es muy bueno ni la historia es muy original, pero esto tampoco importa mucho porque no es una adaptación de Shakespeare. De todas formas me habría gustado algo mas de “sustancia” y menos de FX. En cuanto a los actores hacen lo que se espera de ellos en una peli de este estilo: Estar muy bien en sus papeles, sobre todo Cate Blanchett haciendo de mala con esa mirada glacial de loca fanática y, por supuesto, Harrison Ford, a pesar de su edad, sobre la que hay algunos chistes.

Si la comparamos con las anteriores entregas, es cierto que las comparaciones son odiosas, porque es la que menos me ha gustado de todas, aunque es cierto que para mí las otras 3 (sobre todo las 2 primeras) son míticas, las he visto tropecientas veces y les tengo mucho cariño, por lo que a lo mejor no soy suficientemente imparcial. Lo cierto es que se nota que han intentado conservar el estilo, consiguiéndolo en su mayor parte, además de meter guiños a las otras pelis. De hecho el personaje de Cate Blanchett hace toda una declaración de intenciones en una de las primeras secuencias: “Vamos a hacerlo a la antigua”.

Personalmente me lo he pasado genial y, en algunos momentos, casi he vuelto a sentirme como cuando tenía 14 años y estaba tan flipado con Indy que quería estudiar arqueología en la universidad.

Solo espero que no se les ocurra la brillante idea de hacer más pelis con “el nuevo Indiana Jones” (ya veréis por que lo digo) puesto que, por mucho que se empeñen Brendan Fraser y sus momias, Indy solo hay uno. (Por cierto, espero vuestros comentarios).